Una traducción del clima astral al cuerpo, a través de una invitación a la práctica de yoga.
Luna recorre: Aries → Tauro → Géminis → Cáncer
El lunes arranca con la mecha corta y el cuerpo por delante de la cabeza. Hay ganas de moverse, de decir las cosas sin rodeos, de que algo pase ya — y a la vez una impaciencia que se enciende con cualquier chispa. Puede sentirse como tensión en la mandíbula desde primera hora, o como esa sensación de tener demasiadas cosas que decir y poco espacio para decirlas. Es un día para gastar esa energía en el cuerpo antes de que se gaste sola en una discusión. Es la Luna en Aries chocando con Marte, con Mercurio muy presente en la misma jugada.
El ánimo se mueve mucho esta semana, y con dirección clara: de más fuego a más calma. Empiezas el lunes con la mecha corta, ganas de moverse y de decir las cosas sin filtro, casi sin paciencia para el rodeo. Para el miércoles eso ya se ha aplomado en algo más práctico y sensorial, con ganas de tocar y de que las cosas se queden quietas un rato. El jueves la cabeza se acelera, todo se vuelve conversación, curiosidad, un poco de dispersión con gracia. Y desde el viernes el terreno cambia del todo: se entra en lo emocional, lo memoria, lo que no se explica tan fácil. De Aries a Tauro, de ahí a Géminis y a Cáncer, con el Cuarto Menguante llegando el sábado.
Y hay un fondo que aprieta especialmente el jueves y el domingo. El jueves el impulso de actuar choca con algo que no cede, como querer avanzar y encontrar la misma pared que ya conocías — es un día para descargar con el cuerpo antes que con la palabra. El domingo el peso vuelve, más lento y más denso: cuesta arrancar y las palabras propias no bastan para dar la vuelta a un ánimo bajo. Los dos piden movimiento antes que pensamiento. Es Marte en oposición con Plutón el jueves, y el Sol frente a Saturno el domingo.
Esta es una semana para revisar antes que para estrenar. Con cinco cuerpos caminando hacia atrás a la vez, lo que toca es volver: sobre una conversación pendiente, sobre un acuerdo que se dio por hecho, sobre un límite que puede que ya no te sirva tal como lo pusiste.
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Hoy hay ganas de moverse y algo dentro que aprieta y no calla. Es un día de mecha corta: cualquier chispa puede encender algo, y a la vez hay algo sensible que reclama atención justo en el momento de más energía disponible. Cuesta esperar, cuesta escuchar del todo, y también cuesta parar. El cuerpo pide descarga real, no palabras. Manda el Fuego hoy, con la Luna en Aries llegando a su punto máximo en conjunción con Quirón y en cuadratura con Marte a la vez.
La práctica de hoy sigue el arco del Fuego, con la intensidad real que pide este día de choque:
Empieza con un Yin de activación en el costado — Pose de plátano [Bananasana], tumbada en forma de C con las caderas quietas y los brazos estirados hacia el mismo lado que los pies, 3 minutos por lado, dejando que la respiración se alargue en la línea lateral antes de moverte con fuerza.
Hoy el cuerpo entrena una sola cosa desde varios ángulos: el centro lateral bajo torsión, que es lo que sostiene una cadera alta cuando el cuerpo entero se pone en diagonal. Construye en el suelo, sin levantarte, en tres rondas. En la primera busca la diagonal limpia en Tabla lateral [Vasisthasana], con el peso repartido entre la mano y el canto del pie, tres respiraciones por lado. En la segunda abre el pecho hacia el techo y comprueba si la cintura se hunde: ese hundimiento es la señal de dónde falta trabajo. En la tercera separa la pierna de arriba y sostén, que es donde el costado se pone realmente a prueba. Llega a Tabla lateral con pierna elevada [Vasisthasana, var. pierna elevada] como cima de hoy: 4-5 respiraciones por lado, cadera sostenida arriba, aceptando el temblor como parte de la descarga del día.
Cierra con Agua: Mariposa reclinada [Supta Baddha Konasana], bolster longitudinal bajo la columna y peso suave sobre los muslos, 5 minutos, dejando que las caderas se abran solas tras tanta fuerza en el centro. Termina con 10 minutos de Savasana, manos sobre el vientre, dejando que la descarga de hoy se asiente del todo.
Hoy el cuerpo pide bajar el ritmo y tocar algo real. Después de un día de mecha corta, hoy aparece el deseo de quietud, de algo que se pueda sostener con las manos, y también una sensación de echar de menos algo o a alguien, un poco de nostalgia sin motivo claro. Es buen día para ir despacio y dejar que el cuerpo marque el paso. Entra la Tierra hoy con la Luna en Tauro, en oposición exacta con Venus, que sigue en Escorpio.
La práctica de hoy sigue el arco de la Tierra, con la calma que pide este contraste entre lo que se quiere y lo que se tiene:
Empieza con un Yin de activación en la cara posterior de las piernas — Colgando [Dangling], de pie con las rodillas blandas, la cabeza y los brazos sueltos hacia el suelo, 4 minutos, dejando que el peso de la cabeza haga el trabajo sin buscar nada más.
Hoy se construye una sola habilidad de tres formas distintas: soltar el peso de la cabeza en una flexión hacia delante, cada vez con más base y menos esfuerzo activo. En la primera ronda, Pinza de pie [Uttanasana] con rodillas dobladas y manos en las espinillas — todavía no se estira nada, solo cuelga. En la segunda, Media pinza [Ardha Uttanasana], espalda larga y esternón hacia delante, notando cómo el isquiotibial empieza a ceder cuando la columna deja de redondearse. En la tercera, separa los pies y busca la pierna de delante en Pirámide [Parsvottanasana]: con la cadera cuadrada al frente, el isquiotibial cede de otra manera. Llega ahí como cima de hoy: 8-10 respiraciones largas por lado, esternón hacia la espinilla, dejando que la nuca deje de sujetar.
Cierra con Aire: Postura del puente soportado [Setu Bandha Sarvangasana, var. con bloque], bloque en su altura más baja bajo el sacro, brazos abiertos, 5 minutos, abriendo el frente del cuerpo tras tanto plegarse. Termina con 10 minutos de Savasana, con una manta por encima, dejando que el cuerpo termine de asentarse.
Hoy sigue mandando la calma sensorial de ayer, pero con la cabeza empezando a asomar hacia fuera. Todavía apetece lo concreto y lo lento, y a la vez hay una inquietud creciente, como si algo quisiera empezar a moverse y hablarse. Es un día bueno para rutinas simples y para dejar que las palabras lleguen sin forzarlas. Sigue la Tierra en Tauro, mientras Mercurio entra en Escorpio y pide ir a lo hondo cuando se hable.
La práctica de hoy sigue el arco de la Tierra, con la misma calma de ayer y algo más de apertura hacia la palabra:
Empieza con un Yin de activación en isquiotibiales — Media mariposa [Half Butterfly], una pierna extendida y la otra doblada con la planta contra el muslo, torso cayendo sobre un bolster, 4 minutos por lado, dejando que el peso haga el trabajo.
Hoy la práctica repite la misma línea de ayer pero un escalón más adelante: el mismo plegado hacia delante, ahora sostenido más tiempo y buscando mayor profundidad sin prisa. En el suelo, sentada, entra en Cabeza a la rodilla [Janu Sirsasana] con una pierna doblada hacia dentro: el isquiotibial de la pierna extendida es el protagonista, y lo que cede primero es la parte alta, cerca de la cadera. Sostenida 5 respiraciones por lado. Después pasa a Pinza sentada [Paschimottanasana], las dos piernas extendidas, buscando alargar la columna antes de plegarse. Llega ahí como cima de hoy: 8-10 respiraciones, dejando que la frente busque las espinillas sin forzar nada, notando cómo la respiración se hace más lenta cuanto más se suelta el esfuerzo.
Cierra con Aire: Cobra [Bhujangasana], manos bajo los hombros, codos pegados al cuerpo, 5 respiraciones sostenidas por 3 rondas, abriendo el frente tras tanta flexión. Termina con 8 minutos de Savasana, dejando que el cuerpo entero se sienta más largo.
Hoy la cabeza se activa y todo se vuelve conversación. Hay ganas de hablar, de moverse entre ideas, de conectar cosas que hasta ayer parecían lejanas — un día ligero y curioso, aunque por debajo hay un tirón que empuja a actuar y encuentra resistencia justo donde más se quisiera avanzar. Buen día para el movimiento variado y para dejarte llevar por varias direcciones a la vez. Entra el Aire con la Luna en Géminis, en trígono exacto con el Sol, mientras Marte se enfrenta a Plutón de fondo.
La práctica de hoy sigue el arco del Aire, con la ligereza del día y un canal para esa tensión de fondo:
Empieza con un Yin de activación en el frente del cuerpo — Pez soportado [Matsyasana, var. con soporte], bolster bajo las escápulas, brazos abiertos en cruz, 4 minutos, dejando que el pecho se abra poco a poco con cada respiración.
Hoy se entrenan dos cosas por separado para que confluyan al final: la extensión de columna y el equilibrio sobre una pierna. Trabaja primero la extensión desde zancadas bajas, abriendo pecho y flexor de cadera sin salir del plano vertical — Zancada alta con extensión [Ashta Chandrasana, var. extensión], 3 respiraciones por lado. Después el equilibrio con base estrecha, un pie cada vez, usando Árbol [Vrksasana] como referencia antes de subir de nivel. Cuando las dos llegan juntas, sube a Media luna creciente [Anjaneyasana] como cima de hoy: 6-8 respiraciones por lado, pierna de atrás activa, pecho abierto, buscando el punto en que el cuerpo entero se sostiene sin tambalear.
Cierra con Tierra: Oruga [Caterpillar], pinza sentada pasiva con la espalda redondeada a propósito, bolster sobre los muslos, 5 minutos, dejando que la cabeza se rinda del todo. Termina con 10 minutos de Savasana, dejando que la mente dispersa de hoy se pose sola.
Sigue mandando la ligereza mental de ayer, aunque hoy pide más quietud interior — es un día bueno para escuchar antes que para hablar, con Venus deteniéndose y pidiendo mirar hacia dentro lo que realmente se desea. Cuesta un poco decidir, y eso está bien: hay tiempo de sobra para resolverlo. Continúa el Aire en Géminis, con Venus estacionando retrógrada esta misma noche.
La práctica de hoy sigue el arco del Aire, con la introspección que pide esta pausa de Venus:
Empieza con un Yin de activación en el frente del cuerpo — Corazón derretido [Anahatasana], caderas sobre los talones y pecho hacia el suelo, brazos extendidos, 4 minutos, dejando que el pecho se hunda poco a poco sin empujar.
Hoy busca el instante en que el flexor deja de resistirse y el pecho se abre por sí solo, sin que tengas que empujar nada. Construye de pie, con zancadas suaves que van abriendo el flexor de cadera sin prisa: primero en Zancada alta [Ashta Chandrasana], notando dónde aparece la resistencia en el frente del muslo de atrás. Después añade la extensión del torso hacia atrás poco a poco, sin buscar la forma completa todavía. Llega a Media luna creciente [Anjaneyasana] como cima de hoy: 6-8 respiraciones por lado, dejando que el pecho se abra solo cuando el flexor ya ha cedido lo suficiente. Es un cambio que se nota en la respiración antes que en la forma.
Cierra con Tierra: Media mariposa [Half Butterfly], una pierna extendida, torso cayendo sobre bolster, 4 minutos por lado, dejando que la mente termine de aquietarse. Termina con 10 minutos de Savasana, con los brazos abiertos en cruz, integrando la pausa del día.
Hoy el terreno cambia del todo: entra lo emocional, lo que no se explica con palabras. El Cuarto Menguante llega hoy, y con él una sensación de balance, de mirar hacia atrás lo recorrido en las últimas semanas mientras algo pide soltarse. Puede aparecer como nostalgia, como ganas de estar en casa, como necesidad de sentir antes que de razonar. Entra el Agua con la Luna en Cáncer, chocando con el Sol en cuadratura exacta hacia media tarde.
La práctica de hoy sigue el arco del Agua, con la introspección emocional que pide este Cuarto Menguante:
Empieza con un Yin de activación en la cara interna de las piernas — Mariposa reclinada [Supta Baddha Konasana], bolster longitudinal bajo la columna, peso suave sobre los muslos, 5 minutos, dejando que las rodillas caigan solas hacia los lados.
Hoy toda la práctica va a un mismo sitio: la apertura de la cara interna de la cadera, sin prisa por llegar lejos. Construye sentada, sin levantarte del suelo. En la primera ronda, Mariposa [Baddha Konasana], plantas de los pies juntas, notando dónde empieza la resistencia en la ingle. En la segunda, Ángulo abierto sentado [Upavistha Konasana], piernas separadas y torso inclinándose ligeramente hacia delante, dejando que el peso haga el trabajo. En la tercera, deja que el torso caiga más en Ángulo abierto sentado [Upavistha Konasana], con las manos caminando hacia delante. Llega ahí como cima de hoy: 8-10 respiraciones largas, dejando que el peso del tronco haga el trabajo. La repetición es lo que abre hoy, más que la fuerza.
Cierra con Fuego: Torsión supina [Supta Matsyendrasana, var. pasiva], rodillas caen hacia un lado con bolster entre ellas, 4 minutos por lado, dejando que la columna se libere tras tanta apertura de cadera. Termina con 10 minutos de Savasana, con las manos sobre el vientre, sintiendo la respiración lenta.
Hoy el cuerpo pesa y cuesta arrancar, y eso es exactamente lo que toca hoy. Hay un peso que no se explica solo con cansancio físico, algo más de fondo, como si una estructura antigua estuviera pidiendo ser revisada desde dentro. Es un día para acompañar ese peso con delicadeza. Sigue el Agua en Cáncer, con el Sol llegando hoy a su punto máximo de tensión frente a Saturno.
La práctica de hoy sigue el arco del Agua, con la suavidad que pide este día de peso real:
Empieza con un Yin de activación en la cara interna de las piernas — Rana [Mandukasana], rodillas muy abiertas, caderas hacia atrás, sostenida de forma pasiva, 4 minutos, dejando que la gravedad haga todo el trabajo sin empujar.
Hoy hay tres alturas de la misma apertura, y cualquiera de las tres es la práctica completa. Empieza por Mariposa [Baddha Konasana], sentada, plantas juntas, notando solo la apertura de ingle sin buscar más. Si el cuerpo pide un poco más, pasa a Ángulo abierto sentado [Upavistha Konasana], piernas separadas y torso relajado hacia delante. Y si hoy hay ganas de profundizar, cierra en Rana [Mandukasana], rodillas abiertas y caderas hacia atrás, sintiendo cómo la ingle se abre sin que las piernas trabajen. Llega a la que sea como cima de hoy, sin subir de nivel si el cuerpo no lo pide: 6-8 respiraciones donde te quedes, dejando que ese sea el lugar correcto para hoy.
Cierra con Fuego: Cisne dormido [Supta Rajakapotasana], paloma pasiva con el torso apoyado sobre bolster, 5 minutos por lado, soltando la cadera externa tras tanta apertura interna. Termina con 10 minutos de Savasana, con una manta sobre el cuerpo, dejando que el peso de hoy encuentre descanso real.
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Luna recorre: Leo → Virgo → Libra
El cuerpo llega a esta semana con la sensación de estar vaciando un cajón antes de llenarlo de nuevo. Todo empieza con calor y urgencia — ganas de decir algo, de moverse rápido, de que las cosas pasen ya — y ese impulso se va apagando poco a poco hasta llegar a un silencio necesario a mitad de semana, el silencio de antes de empezar otra vez. El lunes trae la sensación más cargada: hay una necesidad física de descarga, algo que pide salir del cuerpo casi sin pedir permiso primero, y eso convive con una tensión mental que aprieta a mediodía y una calma más amable que llega por la noche. Es la Luna en conjunción con Marte por la mañana, con Mercurio en cuadratura al mediodía y un trígono con Saturno entrada la noche.
El ánimo se mueve mucho esta semana, y en una única dirección: de lo ardiente a lo quieto, y de ahí a un pequeño y luminoso comienzo. Empiezas con el fuego suelto de Leo, todo impulso y ganas de ser vista; el miércoles esa llama se aploma en la tierra práctica de Virgo, con ganas de ordenar los detalles y de que las cosas por fin encajen. El fin de semana el aire se abre del todo con Libra, buscando equilibrio y compañía, justo cuando el ciclo entero llega a su punto más vacío y vuelve a nacer. De Fuego a Tierra y de ahí a Aire, con la Luna Nueva llegando el sábado.
Hay un fondo que aprieta especialmente el sábado, aunque distinto a lo que aprieta el resto de la semana. Ese día conviven las ganas de empezar de cero con una vieja sensación de estar sujeta por algo que no cede del todo — como querer plantar una semilla en una tierra que todavía recuerda lo que había antes. Es un choque que pide paciencia, dejar que las dos cosas convivan un rato. Es la propia Luna Nueva coincidiendo con una oposición de la Luna con Saturno.
Es una semana para sembrar poco y sembrar bien. Con la Luna Nueva del sábado como el punto más bajo del ciclo, es momento de elegir una intención pequeña y concreta, y dejar que el resto del ruido pase de largo. También es una semana que invita a revisar antes que avanzar del todo — una conversación que quedó a medio decir, una relación con el propio valor que pide mirarse otra vez, un impulso que se frenó justo antes de salir. Hay seis cuerpos moviéndose hacia atrás a la vez, y ese es el terreno que se abre: no tanto empujar como escuchar qué es lo que ya estaba ahí, esperando su turno. ¿Qué intención pequeña merece sembrarse esta semana, aunque no se vea crecer todavía?
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El cuerpo llega con una energía que pide salir ya, casi sin esperar a que la mente esté lista. Hay una urgencia física real durante toda la mañana, algo que quiere moverse con fuerza, y a mediodía eso se topa con una tensión mental que hace difícil poner las cosas en palabras exactas. Por la noche todo se ablanda y se vuelve más manejable, casi amable. Hoy manda el Fuego: la Luna entra en Leo de madrugada, con Marte fundido a ella por la mañana y Mercurio apretando al mediodía; por la noche llega un trígono con Saturno que ayuda a aterrizar.
La práctica de hoy sigue el arco del Fuego, con la fuerza real que pide esta conjunción:
Empieza con un Yin de activación en el costado — Pose de plátano [Bananasana], tumbada en forma de C con las caderas quietas y los brazos estirados hacia el mismo lado que los pies, 3 minutos por lado, dejando que el peso de los brazos abra la línea lateral antes de moverte con intensidad.
Hoy el cuerpo entrena dos cosas por separado para juntarlas al final: la rotación de la columna y la resistencia del centro. Son justo las dos que pide Triángulo revertido [Parivrtta Trikonasana], la cima de hoy. Construye de pie, sin pasar al suelo en ningún momento. En la primera ronda busca la torsión limpia desde la cadera en Silla torsionada [Parivrtta Utkatasana], notando cómo el abdomen se activa antes que el hombro. En la segunda, alarga la zancada y siente cómo la base tiene que ensancharse para que la columna gire sin perder el equilibrio. En la tercera, lleva la mano contraria al pie de delante y deja que el pecho se abra hacia el techo — ahí es donde el centro realmente se prueba. Llega a Triángulo revertido [Parivrtta Trikonasana] como cima de hoy: 5-6 respiraciones por lado, base firme, mirada hacia arriba solo si el cuello lo permite. La señal de que va bien es que la torsión se siente en la cintura y no en la zona lumbar.
Cierra con Agua: Mariposa reclinada [Supta Baddha Konasana], un bolster longitudinal bajo la columna y peso suave sobre los muslos, 5 minutos, dejando que las caderas se abran solas después de tanta fuerza en el centro. Termina con 10 minutos de Savasana, con las manos sobre el vientre, dejando que la urgencia de la mañana termine de disolverse en el suelo.
Siguen las ganas de moverse, aunque con menos filo que ayer — como si el fuego de la víspera se hubiera vuelto más generoso, más expansivo, más fácil de compartir. Hay una sensación de conexión con otras personas y de creer un poco más en las propias capacidades. Sigue mandando el Fuego, con la Luna todavía en Leo: hoy se funde con Júpiter al mediodía, y de fondo Mercurio y Venus se acercan cada vez más.
La práctica de hoy continúa en el arco del Fuego, aprovechando esta facilidad sin dormirse en ella:
Empieza con un Yin de activación en el costado — Cisne dormido [Supta Rajakapotasana], la pierna de delante doblada y el torso reposando sobre un bolster, 4 minutos por lado, dejando que la cadera externa ceda poco a poco con la respiración.
Hoy la práctica profundiza en una sola dirección: la apertura de cadera externa combinada con la fuerza de piernas. Todo lo que sigue va a ese mismo sitio, aunque entre por ángulos distintos. Construye de pie, sin bajar al suelo. En la primera ronda, Silla [Utkatasana] activa muslos y glúteos por igual, preparando la base. En la segunda, la Ángulo lateral extendido [Utthita Parsvakonasana] añade la rotación externa de la cadera de delante, y ahí empieza a notarse la diferencia entre un lado y el otro. En la tercera, sostén más tiempo esa misma forma dejando que el peso caiga hacia el talón trasero. Llega como cima de hoy a Ángulo lateral revertido [Parivrtta Parsvakonasana]: 5 respiraciones por lado, el hombro contrario girando hacia el pie de delante, la mirada siguiendo el movimiento. Notarás que va bien cuando la cadera externa se abra sin que la rodilla de delante tenga que ceder.
Cierra con Agua: Bebé feliz [Ananda Balasana], tumbada boca arriba con los pies hacia el techo y las manos sujetando los bordes externos, 4 minutos, dejando que la cadera termine de soltarse tras el trabajo externo de hoy. Termina con 8 minutos de Savasana, dejando que la generosidad del día se quede en el pecho.
El cuerpo pide otra cosa hoy, y se nota casi de golpe: menos impulso, más ganas de aterrizar en lo concreto. Apetece ordenar algo pequeño, revisar un detalle, sentir que los pies tocan el suelo de verdad. Es un cambio de textura real respecto a los dos días anteriores. De madrugada la Luna entra en Virgo, elemento Tierra, y trae consigo una cuadratura con Urano a media tarde que puede sentirse como un pequeño sobresalto justo cuando más se busca la calma.
La práctica de hoy sigue el arco de la Tierra, con la firmeza que pide este día:
Empieza con un Yin de activación en la parte posterior de las piernas — Oruga [Caterpillar], sentada con las piernas extendidas y el tronco cayendo sobre un bolster colocado encima de los muslos, 5 minutos, dejando que la espalda se redondee sin buscar el estiramiento.
Hoy el cuerpo entrena una sola habilidad en profundidad: el isquiotibial trabajado desde distintos ángulos, para que la construcción se sienta como una sola línea continua. Todo se queda en el plano de pie. En la primera ronda, Pinza de pie [Uttanasana] con rodillas dobladas invita al isquiotibial a soltarse sin exigir nada todavía. En la segunda, Media pinza [Ardha Uttanasana] alarga la columna y empieza a pedir más rango real. En la tercera, separa los pies y cuadra la cadera al frente, dejando que el isquiotibial de la pierna de delante ceda de otra manera. Llega a Pirámide [Parsvottanasana] como cima de hoy: 8 respiraciones largas por lado, el esternón buscando la espinilla, las manos activas contra la esterilla. La señal de que va bien es que la respiración se alarga sola y el cuello deja de sujetar.
Cierra con Aire: Postura del puente soportado [Setu Bandha Sarvangasana, var. con soporte], un bloque en su altura más baja bajo el sacro y los brazos abiertos en cruz, 5 minutos, dejando que el frente del cuerpo se abra después de tanto plegarse hacia delante. Termina con 8 minutos de Savasana, dejando que el pequeño sobresalto de la tarde se disuelva en el peso del cuerpo contra el suelo.
Hoy el ánimo sigue anclado en lo concreto, pero con menos exigencia que ayer — como si el cuerpo hubiera encontrado ya su ritmo de orden y solo quedara sostenerlo. Es un día tranquilo de fondo, sin ningún choque fuerte que reclame atención inmediata. Sigue la Luna en Virgo, elemento Tierra, con un aspecto suave entre Marte y Urano que aporta un poco de chispa sin desbordar la calma general.
La práctica de hoy continúa en el arco de la Tierra, con la suavidad que pide un día sin fricción real:
Empieza con un Yin de activación en la cara posterior de las piernas — Media mariposa [Half Butterfly], una pierna extendida y la otra doblada con la planta contra el muslo contrario, el tronco cayendo sobre un bolster, 4 minutos por lado, dejando que el peso de la cabeza haga el trabajo.
Hoy la práctica recorre toda la espalda del cuerpo desde una intención de recogimiento, sin perseguir gran intensidad. Construye en el suelo y quédate ahí. En la primera ronda, Cabeza a la rodilla [Janu Sirsasana] invita al isquiotibial de una sola pierna a soltarse mientras la otra queda plegada como referencia de apoyo. En la segunda, alarga el tiempo en la misma forma y nota cómo la respiración empieza a hacer más trabajo que el propio estiramiento. En la tercera, lleva las manos un poco más allá del pie extendido, sin forzar el avance. Llega a Pinza sentada [Paschimottanasana] como cima de hoy: 8-10 respiraciones, la espalda redondeada con permiso, sin buscar tocar nada en concreto. La señal de que va bien es que el cuerpo deja de resistirse y simplemente se deja caer hacia delante.
Cierra con Aire: Pez soportado [Matsyasana, var. con soporte], dos bloques bajo las escápulas y los brazos abiertos, 5 minutos, dejando que el pecho se abra tras tanta flexión hacia delante. Termina con 8 minutos de Savasana, con una manta ligera por encima, dejando que el día se asiente sin prisa.
A media mañana algo cambia de aire de verdad: entra una necesidad de conversación, de belleza, de que las cosas se sientan equilibradas entre una y quien la rodea. A media mañana la Luna entra en Libra, elemento Aire, y por la tarde llegan varias cosas a la vez — una pequeña espina con algo pasado, un tirón emocional hacia algo difuso, y también una facilidad real para moverse con soltura. Es un día de mucho movimiento interno, denso pero no pesado.
La práctica de hoy sigue el arco del Aire, con la ligereza real que pide este cielo cargado de matices:
Empieza con un Yin de activación en el frente del cuerpo — Corazón derretido [Anahatasana], caderas sobre los talones y pecho hacia el suelo, brazos extendidos al frente, 4 minutos, dejando que el pecho se abra poco a poco sin empujar.
Hoy el cuerpo entrena dos cosas por separado para juntarlas al final: la extensión del flexor de cadera y el equilibrio sobre una sola pierna. Son justo las dos que pide Media luna creciente [Anjaneyasana], la cima de hoy. Construye de pie y en el mismo plano todo el tiempo. En la primera ronda, la zancada baja con brazos arriba [Anjaneyasana, var.] abre el flexor de la pierna de atrás sin exigir estabilidad todavía. En la segunda, sube la intensidad de esa misma zancada y busca alargar más la columna hacia atrás. En la tercera, lleva el peso hacia delante y siente cómo el equilibrio empieza a pedir más del centro. Llega a Media luna creciente [Anjaneyasana] como cima de hoy: 6-8 respiraciones, el pecho abierto y la mirada suave hacia arriba. La sensación de que va bien es que el flexor se estira sin que la zona lumbar tenga que compensar.
Cierra con Tierra: Colgando [Dangling], de pie con las rodillas blandas, cabeza y brazos sueltos hacia el suelo, 4 minutos, dejando que la columna se descuelgue después de tanta extensión. Termina con 8 minutos de Savasana, dejando que todo lo removido hoy encuentre su sitio a su ritmo.
Hoy es un día para sembrar poco y sembrar bien. La energía está en su punto más bajo del mes, y eso se nota como un cuerpo que pide quietud incluso cuando la cabeza tiene ideas. A la vez, hay algo que pide paciencia real, como si una parte quisiera empezar de cero y otra siguiera atada a algo del pasado que aún no ha soltado del todo. Es Luna Nueva en Libra, elemento Aire, exacta a última hora de la tarde, con una oposición entre la Luna y Saturno por la mañana.
La práctica de hoy es mínima de verdad, siguiendo el arco del Aire sin construir hacia ninguna cima:
Empieza con un Yin de activación en el frente del cuerpo — Pose de héroe reclinado [Supta Virasana], sentada entre los talones y reclinándose hacia atrás sobre un bolster colocado a lo largo de la columna, 5 minutos, dejando que los cuádriceps se abran solos con el peso del cuerpo.
Hoy no toca construir: es un día de Luna Nueva y el cuerpo lo agradece si se le deja descansar de verdad. En vez de una progresión hacia una cima, deja que el cuerpo roce Postura del puente [Setu Bandha Sarvangasana] como techo muy suave de hoy, sin subir de ahí. Entra apoyando los pies cerca de los glúteos y levantando la pelvis solo lo necesario para sentir una apertura suave en el pecho y el frente de la cadera, sosteniendo 8-10 respiraciones largas y lentas, con un bloque bajo el sacro si el cuerpo pide menos esfuerzo todavía. La señal de que va bien es que no hay ninguna sensación de trabajo, solo de apertura pasiva sostenida por el tiempo.
Cierra con Tierra: Oruga [Caterpillar], sentada con el tronco cayendo sobre un bolster colocado sobre los muslos, 6 minutos, dejando que la espalda entera se rinda hacia delante. Termina con 12 minutos de Savasana, con una manta por encima y las palmas hacia arriba, dejando que la intención sembrada hoy se quede guardada, creciendo a su tiempo.
El aire sigue siendo protagonista, con ganas de hablar, de conectar, de que las cosas fluyan entre personas. Es un día con mucho movimiento sutil de fondo — varios hilos pequeños tirando a la vez, ninguno con mucha fuerza aislada, pero juntos crean una sensación de cielo activo. Por la tarde la Luna entra en Escorpio, así que el día empieza en Libra y termina virando hacia algo más hondo. Hoy manda el Aire: sigue predominando Libra durante casi toda la jornada, con la Luna entrando en Escorpio ya avanzada la tarde.
La práctica de hoy sigue el arco del Aire, con la fluidez que pide este día sin choques fuertes:
Empieza con un Yin de activación en el frente del cuerpo — Esfinge [Salamba Bhujangasana], antebrazos apoyados y pecho ligeramente elevado, 4 minutos, dejando que la extensión suave de la columna se sostenga con poco esfuerzo.
Hoy la práctica busca el momento en que el pecho deja de sujetarse con tensión y empieza a abrirse con estructura real. Construye en el suelo, sin pasar a pie en ningún momento. En la primera ronda, Cobra [Bhujangasana] activa la extensión baja de la columna sin exigir mucho del hombro. En la segunda, Perro boca arriba [Urdhva Mukha Svanasana] eleva más el pecho y empieza a pedir fuerza real de brazos. En la tercera, sostén esa misma forma un poco más de tiempo, dejando que los omóplatos se deslicen hacia abajo. Llega a Pez [Matsyasana] como cima de hoy: 6-8 respiraciones, la coronilla apoyada suavemente y el pecho bien abierto hacia el techo. La sensación de que va bien es que la garganta se abre sin ninguna tirantez en el cuello.
Cierra con Tierra: Media mariposa [Half Butterfly], una pierna extendida y la otra plegada, el tronco cayendo hacia la pierna extendida, 5 minutos por lado, dejando que la espalda se recoja tras tanta apertura frontal. Termina con 10 minutos de Savasana, dejando que la semana entera se asiente en el cuerpo antes de cerrar el ciclo.
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Luna recorre: Capricornio → Acuario → Piscis → Aries
El cuerpo quiere celebrar algo grande y a la vez recogerse en lo pequeño, y las dos cosas van a pasar en los mismos siete días. Arrancas con ganas de sostener lo ya construido, y hacia el fin de semana todo se abre de golpe hacia una emoción que llevaba tiempo esperando su turno. El jueves el Sol cambia de estación entera — entra en Libra, y con él llega ese aire de "toca equilibrar" que se nota hasta en los gestos pequeños. Pero lo que de verdad marca la semana ocurre el sábado: la Luna se llena en Aries mientras todavía transita Piscis la mayor parte del día, justo antes del cambio de signo. Es una Luna Llena que cierra un ciclo entero — el que empezó cuando el Sol estaba en Virgo — y se siente como cuando por fin sueltas algo que llevabas cargando sin saber bien el peso que tenía.
El ánimo cambia de textura varias veces esta semana, y siempre hacia algo más ligero. Empiezas anclada en lo de siempre — la rutina, lo que ya funciona, la sensación de estar donde tocaba estar — y para el martes eso ya se ha vuelto más mental, más social, con ganas de hablar y de conectar ideas con otras personas. El jueves se disuelve un poco ese borde y aparece algo más sensible, casi acuático, donde las cosas se sienten antes de entenderse. Y el fin de semana estalla hacia el impulso puro: ganas de moverse, de decir las cosas antes de pensarlas dos veces. De Capricornio a Acuario, de ahí a Piscis y se cierra en Aries, con la Luna llenándose justo en el cambio.
Hay un fondo que aprieta el lunes con una fuerza que no vuelve a repetirse igual en toda la semana: la sensación de que algo empuja hacia fuera —una necesidad de actuar, de decir, de moverse— mientras otra parte pide quedarse quieta y mirar hacia dentro. Es un tira y afloja que se resuelve solo, moviéndose, no pensándolo. Y el viernes hay otro momento de mucha carga, más silencioso, donde algo profundo se reorganiza sin hacer ruido, justo antes de que estalle la Luna Llena al día siguiente. Es la Luna en oposición con Marte el lunes, y el Sol en trígono con Plutón el viernes, con Neptuno disolviendo bordes de fondo toda la semana.
Es una semana perfecta para dejar salir algo que llevaba tiempo contenido — una conversación pendiente, una emoción que no había encontrado su momento, un gesto de generosidad hacia una misma. La Luna Llena del sábado es el punto donde eso se permite del todo: no hay que forzar nada, solo dejar que ocurra. Y de fondo, cinco cuerpos siguen caminando hacia atrás toda la semana —Saturno, Urano, Neptuno, Plutón y Quirón—, así que es momento de dejar que lo que ya se movió termine de asentarse. ¿Qué es lo que llevas tiempo conteniendo, solo porque todavía no parecía el momento adecuado?
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El cuerpo llega pidiendo terreno firme bajo los pies, algo a lo que agarrarse antes de que el día empiece a moverse. Hay ganas de hacer las cosas bien, de que lo de hoy tenga sentido y quede sólido, aunque por dentro haya una tensión que empuja hacia la acción casi sin avisar. A media mañana esa tensión llega a su punto más alto — ganas de actuar chocando con la necesidad de contenerse un poco más—, y por la tarde el ánimo se serena y encuentra su propio ritmo. Por la noche la Luna cambia de signo y entra en Acuario, pero hoy manda la Tierra, con Capricornio sosteniendo casi toda la jornada. Es un día para sentir que se puede confiar en el propio paso.
La práctica de hoy sigue el arco de la Tierra, con la firmeza que pide un día que empieza tenso y termina en calma:
Empieza con un Yin de activación en la cara posterior de las piernas — Colgando [Dangling], de pie con las rodillas bien blandas, la cabeza y los brazos sueltos hacia el suelo, 3 minutos, dejando que el peso de la cabeza tire suavemente de toda la columna sin ningún esfuerzo activo.
Hoy el cuerpo entrena dos cosas por separado para juntarlas al final: la estabilidad sobre una base firme y la capacidad de soltar peso hacia delante sin perder el eje. Trabaja de pie y en tres rondas. En la primera, Pinza de pie [Uttanasana] con las rodillas dobladas, sintiendo cómo el peso cae sin resistencia hacia el suelo. En la segunda, Pirámide [Parsvottanasana] con las manos en bloques a cada lado del pie de delante: aquí aparece la asimetría, y el reto es que la cadera se quede cuadrada aunque las piernas trabajen distinto. En la tercera, la postura viajera de hoy, Piernas separadas hacia delante [Prasarita Padottanasana], girando el torso para mirar al otro lado de la esterilla antes de volver al frente — la base se ensancha y la cabeza cuelga más profundo. Llega a Pirámide [Parsvottanasana] como cima de hoy: 6-8 respiraciones por lado, isquiotibial trabajando, columna larga. La señal de que va bien es que la respiración se hace más lenta cuanto más se suelta el peso de la cabeza.
Cierra con Aire: Postura del puente soportado [Setu Bandha Sarvangasana, var. con soporte], un bloque bajo el sacro en su altura más baja, brazos abiertos en cruz, 5 minutos, dejando que el frente del cuerpo se abra después de tanto plegarse hacia delante. Termina con 8 minutos de Savasana, manos apoyadas sobre el vientre, sintiendo cómo el día se asienta poco a poco en el cuerpo.
Hoy la cabeza se acelera un poco, con ganas de hablar, de conectar ideas, de estar con gente aunque sea solo en la conversación. Cuesta quedarse con una sola cosa: la mente salta de un tema a otro con facilidad, casi como si necesitara varias ventanas abiertas a la vez para sentirse cómoda. Hay algo que se resiste a mirar de frente por la mañana y que hacia la noche empieza a soltarse solo, sin que haga falta forzar nada. Sigue mandando el Aire, con la Luna instalada en Acuario todo el día. Es un día para dejar que la mente vuele sin culpa, sabiendo que hay quietud más tarde.
La práctica de hoy sigue el arco del Aire, con la ligereza y apertura que pide una mente tan activa:
Empieza con un Yin de activación en el frente del cuerpo — Pose de héroe reclinado [Supta Virasana], sentada entre los talones y reclinándose hacia atrás sobre un bolster colocado a lo largo de la columna, 4 minutos, dejando que los cuádriceps se abran con el peso del propio cuerpo.
Hoy todo va a un mismo sitio: abrir el frente del cuerpo y encontrar equilibrio sobre una base estrecha. Cada postura entra por un ángulo distinto, pero siempre a la misma zona. Construye en el suelo primero y luego de pie. Empieza con Cobra [Bhujangasana], manos bajo los hombros, extendiendo solo lo que la zona lumbar permite sin pellizcar. Sube a Puente [Setu Bandha Sarvangasana], plantas firmes y caderas ligeras hacia el techo, notando cómo el flexor de cadera empieza a ceder. Desde ahí pasa a de pie con Media luna creciente [Anjaneyasana], zancada baja y brazos hacia arriba, buscando la misma apertura pero ahora sosteniendo peso sobre las piernas. Llega a Guerrero invertido [Viparita Virabhadrasana] como cima de hoy, la postura viajera de este elemento: 5-6 respiraciones por lado, brazo de atrás deslizando por la pierna trasera, el otro extendido hacia el cielo, girando para mirar el otro extremo de la esterilla. La sensación de que va bien es que el pecho se abre sin que la zona lumbar se comprima.
Cierra con Tierra: Media mariposa [Half Butterfly], una pierna extendida y la otra doblada, el tronco cayendo sobre un bolster colocado en los muslos, 4 minutos por lado, dejando que el isquiotibial se suelte después de tanta extensión. Termina con 8 minutos de Savasana, con una manta ligera por encima, dejando que la mente por fin deje de saltar de un lado a otro.
A media mañana algo se afloja de golpe, como si una expectativa que llevabas puesta sin darte cuenta por fin encontrara su sitio real. Hay una sensación de expansión, de que las cosas pueden ser más generosas de lo que parecían, mezclada con una necesidad de que las palabras encajen bien con lo que se siente por dentro. Es un día de cambio de estación: el Sol entra en Libra, trayendo ese aire de buscar equilibrio en todo. Sigue el Aire mandando en el cuerpo, con la Luna todavía en Acuario. Es un día para dejar que la mente y el corazón hablen el mismo idioma.
La práctica de hoy sigue el arco del Aire, con la apertura y la fluidez que trae este cambio de estación:
Empieza con un Yin de activación en el pecho — Pez soportado [Matsyasana, var. con soporte], dos bloques bajo las escápulas en su altura media, brazos abiertos, 4 minutos, dejando que la caja torácica se ensanche sola con cada respiración.
Hoy el cuerpo entrena dos cosas por separado para juntarlas al final: la apertura del pecho y el equilibrio sobre una sola pierna. Trabájalas por separado primero. Construye en el suelo con Langosta [Salabhasana], brazos extendidos hacia atrás y pecho despegando del suelo, sintiendo cómo la espalda alta se activa sin ayuda de las manos. Pasa a de pie con Árbol [Vrksasana], pie apoyado en el muslo o la espinilla contraria, manos en el pecho primero y luego elevadas, buscando la base antes de subir de nivel. Une las dos cosas en Zancada alta [Ashta Chandrasana], talón trasero elevado, brazos abriéndose hacia el cielo. Llega a Media luna con extensión [Ardha Chandra Chapasana] como cima de hoy: pie de atrás flexionado hacia la mano que lo sostiene, pecho abierto hacia el lateral, 4-5 respiraciones por lado. La sensación de que va bien es que el equilibrio se sostiene solo cuando el pecho deja de contraerse por miedo a caer.
Cierra con Tierra: Oruga [Caterpillar], sentada con las piernas extendidas, el torso cayendo hacia delante con la espalda redondeada sobre un bolster en los muslos, 5 minutos, dejando que toda la cadena posterior se rinda tras tanta extensión. Termina con 8 minutos de Savasana, brazos a los lados con las palmas hacia arriba, integrando la sensación de apertura de hoy.
Hoy los bordes se vuelven más blandos, como si algo dentro se hubiera derretido un poco. Es un día de mucha sensibilidad: lo que normalmente se piensa hoy se siente primero, y cuesta un poco separar lo que es propio de lo que se recoge del ambiente. Por la tarde algo se sacude con fuerza, casi como una descarga eléctrica breve, y después vuelve la calma con una ternura especial hacia la noche. Manda el Agua: la Luna entra en Piscis por la madrugada y se queda ahí casi todo el día. Es un día para dejar que la emoción fluya antes de entenderla.
La práctica de hoy sigue el arco del Agua, con la fluidez y la ternura que pide un día tan sensible:
Empieza con un Yin de activación en la cara interna de las piernas — Mariposa reclinada [Supta Baddha Konasana], un bolster longitudinal bajo toda la columna y las plantas de los pies juntas, peso suave sobre los muslos, 5 minutos, dejando que la ingle se abra sola con la gravedad.
Hoy todo va a un mismo sitio: abrir la cara interna de las piernas desde distintos ángulos. Construye sentada, sin prisa. Empieza en Mariposa [Baddha Konasana], plantas juntas y rodillas cayendo hacia los lados, notando dónde empieza la resistencia real. Pasa a Ángulo abierto sentado [Upavistha Konasana], piernas bien separadas y torso inclinándose hacia delante poco a poco, sintiendo cómo el aductor pide tiempo, no fuerza. Sube a de pie con Guerrero 2 [Virabhadrasana II], rodilla flexionada sobre el tobillo, y desde ahí a la postura viajera de hoy, Silla de la diosa [Utkata Konasana], talones juntos y rodillas muy abiertas, girando el torso hacia el otro lado de la esterilla. Llega a Guirnalda [Malasana] como cima de hoy: talones apoyados o sobre una manta enrollada, manos en oración empujando las rodillas hacia fuera, 6-8 respiraciones. La sensación de que va bien es que la cadera deja de sujetar y empieza a ceder poco a poco, como el propio día.
Cierra con Fuego: Cisne dormido [Supta Rajakapotasana], paloma pasiva con el torso reposando sobre un bolster, 4 minutos por lado, dejando que la cara externa de la cadera suelte lo que el Agua no tocó. Termina con 8 minutos de Savasana, con los ojos cubiertos por un antifaz o una manta ligera, dejando que toda la sensibilidad del día se asiente sin resistencia.
Hay una claridad rara hoy, de las que aparecen envueltas en algo más profundo que ellas mismas. El día tiene un fondo denso, casi arqueológico, como si algo antiguo estuviera reorganizándose por debajo de lo cotidiano sin pedir permiso. A la vez hay una disolución suave de los límites habituales, algo que impide ver del todo nítido pero que tampoco asusta. Sigue el Agua mandando, con la Luna todavía en Piscis. Es un día para moverse con cuidado, sin exigirse mucho, dejando que las cosas se acomoden solas.
La práctica de hoy sigue el arco del Agua, con la suavidad que pide un día de fondo tan removido:
Empieza con un Yin de activación en la cara interna de las piernas — Rana [Mandukasana], rodillas muy abiertas y caderas cayendo hacia atrás, antebrazos apoyados en el suelo, 3 minutos, dejando que la ingle ceda solo por el tiempo, sin buscar más profundidad de la que el cuerpo ofrece hoy.
Hoy la práctica busca sensación más que forma: dejar que la cadera se abra a su propio ritmo, sin prisa. Construye sentada, en un plano bajo y sostenido. Empieza en Mariposa [Baddha Konasana], plantas juntas, dejando que las rodillas bajen un poco más en cada respiración. Pasa a Cara de vaca [Gomukhasana], una rodilla sobre la otra, notando cómo la cadera externa entra en la conversación aunque el foco siga siendo interno. Vuelve a la línea interna con Ángulo abierto sentado [Upavistha Konasana], piernas abiertas y torso inclinado apenas unos centímetros, sin buscar el máximo. Llega a Ángulo abierto tumbado [Supta Konasana] como cima de hoy, en su versión más sostenida: 8-10 respiraciones largas, peso repartido entre los talones, manos en el suelo delante si hace falta soporte. La señal de que va bien es que la respiración se hace más lenta y profunda, no que la forma se vea más abierta.
Cierra con Fuego: Torsión supina [Supta Matsyendrasana, var. pasiva], rodillas cayendo hacia un lado con un bolster entre ellas, brazos en cruz, 4 minutos por lado, dejando que el costado externo suelte lo que quedó guardado. Termina con 10 minutos de Savasana, manta por encima, dejando que hoy el descanso largo sea la práctica entera.
Hoy algo por fin se suelta del todo, y se nota en el cuerpo antes que en la cabeza. Es un día de mucha carga emocional y también de mucha luz: lo que se ha ido gestando en las últimas semanas llega a su punto máximo y pide salir. Hay ternura, hay sorpresa, hay un impulso que empuja hacia la acción con más fuerza de la habitual. La Luna pasa buena parte del día en Piscis y cambia de signo a mediodía, entrando en Aries — y es precisamente ahí, ya en Aries, donde se cumple la Luna Llena por la tarde. Es un día para sentir todo esto en grande, sin necesidad de resolverlo ni de entenderlo del todo.
Como hoy es moon day, la práctica no construye hacia una cima exigente: se queda en aperturas sostenidas, dejando que el cuerpo reciba tanta energía sin gastarla toda de golpe.
Empieza con un Yin de activación en la cara interna de las piernas — Mariposa reclinada [Supta Baddha Konasana], bolster longitudinal bajo la columna y plantas juntas, 5 minutos, dejando que el pecho se abra hacia el techo mientras las caderas se sueltan solas.
Hoy el cuerpo se queda en el elemento de la jornada, el Agua, con aperturas largas en vez de una progresión hacia arriba. Deja que el cuerpo roce Ángulo abierto tumbado [Supta Konasana] como techo muy suave de hoy: talones apoyados o sobre una manta, manos en oración, sin buscar más profundidad que la que ofrece el propio peso, sosteniendo varios minutos en vez de contar respiraciones. Antes de llegar ahí, pasa por Ángulo abierto sentado [Upavistha Konasana], piernas bien abiertas y torso apenas inclinado, dejando que la ingle hable a su ritmo. La sensación de que va bien no es de esfuerzo, sino de amplitud: el cuerpo se siente grande y abierto sin haber tenido que trabajar por ello.
Cierra con Fuego: Pose de plátano [Bananasana], tumbada en forma de C con los brazos hacia el mismo lado que los pies, 4 minutos por lado, dejando que todo el costado se estire con generosidad después de tanta apertura interna. Termina con 12 minutos de Savasana, con las piernas elevadas sobre un bolster si el cuerpo lo pide, dejando que la Luna Llena termine de asentarse sin prisa.
El cuerpo llega con ganas de moverse de verdad, con una energía que todavía trae el eco de la noche anterior pero que ya busca canal propio. Hay algo que empuja con fuerza y algo que pide estructura al mismo tiempo, como si las ganas de actuar necesitaran un cauce concreto para no dispersarse. Manda el Fuego: la Luna sigue en Aries todo el día. Es un día para canalizar ese impulso con intención, sin dejar que se queme solo.
La práctica de hoy sigue el arco del Fuego, con la fuerza real que pide un día tan cargado de impulso:
Empieza con un Yin de activación en el costado — Figura cuatro [Eye of the Needle], tumbada boca arriba, tobillo cruzado sobre la rodilla contraria, 4 minutos por lado, dejando que la cara externa de la cadera se abra antes de moverse con fuerza.
Aquí la fuerza suele llegar sola. Lo que pide trabajo es sostener la rotación de columna en el tiempo, y ahí está el foco de hoy. Construye en el suelo primero y luego de pie, en tres rondas que van sumando profundidad. En la primera, Torsión de Bharadvaja [Bharadvajasana], rodillas dobladas hacia un lado y torsión suave desde la base de la columna. En la segunda, Torsión sentada [Ardha Matsyendrasana], una pierna cruzada por encima y el brazo contrario empujando contra la rodilla para profundizar la rotación. En la tercera, añade Barca [Navasana] entre repeticiones, para que el centro entre en juego antes de la torsión final. Llega a Triángulo revertido [Parivrtta Trikonasana] como cima de hoy: zancada firme, mano contraria hacia el suelo o un bloque, la otra girando hacia el techo, 5-6 respiraciones por lado. La sensación de que va bien es que la torsión se sostiene desde el centro y no desde tirar con el brazo.
Cierra con Agua: Bebé feliz [Ananda Balasana], tumbada boca arriba sujetando los bordes externos de los pies con las rodillas hacia las axilas, 4 minutos, dejando que la cadera se suelte después de tanta rotación. Termina con 10 minutos de Savasana, manos abiertas a los lados, dejando que la semana entera se asiente en el cuerpo antes de cerrar el ciclo.
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